Después del verano mucha gente se mira al espejo y nota la piel del abdomen, los brazos o las piernas menos firme. Los cambios de peso, el sol y el paso del tiempo tienen mucho que ver. La radiofrecuencia corporal es uno de los tratamientos que más nos piden en otoño, y en más de 19 años en Badajoz hemos aprendido a explicar bien qué hace y qué no.
¿Qué es la radiofrecuencia corporal?
Es un tratamiento que calienta la piel de forma controlada, con cabezales anchos pensados para zonas amplias del cuerpo. Ese calor estimula el colágeno, la proteína que da firmeza a la piel. El resultado es progresivo: la piel se va notando más tensa y uniforme sesión a sesión.
Zonas que más tratamos
- Abdomen, sobre todo tras cambios de peso o embarazos.
- Brazos, la parte interna, donde la flacidez se nota antes.
- Piernas y glúteos, para mejorar la firmeza y el aspecto de la piel.
Lo que no hace (y conviene saberlo)
La radiofrecuencia no es un tratamiento para adelgazar. Mejora la firmeza de la piel, pero no sustituye a una buena alimentación. Si tu objetivo también es perder peso, lo más eficaz es combinarla con un plan de nutrición con seguimiento. Ver nutrición
Por qué empezar en otoño
Como es un tratamiento progresivo, un ciclo que empiece ahora estará avanzado para las fiestas de diciembre y terminado mucho antes del verano.
Preguntas frecuentes
¿Duele?
No. Se nota un calor agradable, parecido a un masaje caliente.
¿Cuántas sesiones necesito?
Depende de la zona y de tu piel. Te lo decimos en la primera cita, después de valorarte.
¿Puedo seguir con mi día después?
Sí, no hay tiempo de recuperación.
¿La hacéis también en la cara?
Sí, con cabezales específicos. Te lo contamos en el artículo sobre HIFU y radiofrecuencia.




